Si crees que tu imagen de marca solo es un logo… siéntate, que tenemos que hablar (imagina que estamos señalando un sitio a nuestro lado en el sofá). Porque esto es serio. ¡Hoy te hablamos de branding!
Branding: mucho más que lo visual.
Tienes que dejar de pensar que si tienes logotipo ya tienes tu marca controlada. El branding abarca mucho más que lo meramente visual 🎨: cómo te comunicas, cómo eres percibido, cómo tratas a los demás, y, sobre todo, los motivos por los que eres recordado. Sean buenos o malos, así que ten cuidado. Tu marca no es sólo un diseño bonito, una estrategia de comunicación o un eslogan pegadizo. Es la experiencia completa que ofreces a tu audiencia.
Piensa en tu profesor favorito del colegio: no te gustaba por su imagen, sino por cómo explicaba, por cómo te hacía sentir en clase, o por cómo te trataba fuera de la misma.
Mejor bajo control.
Lo de “branding” suena muy moderno (ya sabes, el típico anglicismo que utilizamos los de marketing), pero la realidad es que todas las empresas tienen una imagen de marca, aunque no sean conscientes de ello.
Así que, si la vas a tener igualmente, ¿no es mejor gestionarla de forma estratégica? ¿no es mejor tenerla bajo control? Es como esa planta en tu balcón que no termina de crecer. Si no la cuidas, el resultado puede no ser el que esperabas. 🌱 Expertos en marketing pueden ayudarte a moldearla para que sea exactamente la que tú quieres.
Las claves de un branding fuerte
Un branding sólido se construye a través de varios elementos. Algunos de los más importantes son:
- Una voz única: aquello que te diferencia a la hora de comunicarte. Tu tono, tu estilo, tu personalidad como marca.
- Conexión emocional con el público: al final del día, la gente recuerda cómo la hiciste sentir, no sólo lo que dijiste. Igual que en una primera cita, las emociones pesan más que las palabras.
- Experiencia de marca: no pienses en tu identidad como algo estático, sino como una experiencia completa que transmites en cada interacción.
Si lo haces bien, tal vez esa “primera cita” con tu audiencia termine en una relación a largo plazo.
Antes de realizar cualquier acción de marketing, pregúntate: ¿Cómo quiero ser recordado? La respuesta a esa pregunta debería guiar todas tus decisiones de branding. Porque al final, si no diseñas tu imagen de marca, alguien más lo hará por ti.